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La Madrina de boda

Tener un papel destacado en una boda es sin duda todo un privilegio. Sobre todo por el valor sentimental añadido que desempeñar este cargo conlleva, pero también entraña una serie de responsabilidades.


Foto de Couche Photo

¿De qué se encarga?


Con anterioridad una de las funciones de la madrina era hacer las veces de organizadora de boda, ya que los hombres se prestaban menos a colaborar e involucrarse en esta tarea y, por ende era su madre quién aportaba las objeciones por parte del novio. Hoy en día esto ha cambiado mucho y, es la pareja junto con la ayuda de un profesional del sector (la wedding planner) quienes determinan cada detalle de su evento.


La madrina por tanto se encargará de apoyar a su hijo en todo momento, ayudándole a vestirse, en el trayecto a la iglesia y acompañándolo al altar. Será su bastón y la persona en quien éste confiará para aplacar sus nervios, tanto en los momentos previos como cuando ambos esperen la llegada de la novia, que sin duda alguna son los más tensos para él.


Otra función importante que tendrá que llevar a cabo la madrina es la de la recepción de los invitados. Por regla general el novio debe llegar unos 20 minutos antes y, es en este periodo de tiempo en el que la madrina debe saludar e indicar a los invitados que pasen a sentarse al interior de la iglesia, para que todos estén dentro cuando vaya a dar comienzo la ceremonia.


Fotografía de Kiwo

La madrina también se suele encargar de juntar a todo el cortejo nupcial, principalmente a los pajes que acompañarán a la novia al altar y, de tenerlos vigilados a su lado junto con la supervisión de algún adulto más (normalmente alguno de sus padres) para que sean fácilmente localizables cuando llegue la novia y no demorar tiempos.


El protocolo dicta que la entrada del novio ha de ser solemne y, que la madrina debe ir cogida del brazo izquierdo de su hijo, para que cuando lleguen al altar las mujeres queden en la parte izquierda (madrina y novia) y los hombres en la derecha (novio y padrino). Hoy en día esto ha cambiado mucho, os contaré las diferentes opciones en otra entrada del blog.


Por último, debe ser una de las personas que se adelante a los acontecimientos para asegurarse de que todo está perfecto y no hay ningún inconveniente. En el caso de haberlos, se encargará de subsanarlos intentando ser lo más discreta posible y sin poner en sobre aviso a los novios para que puedan disfrutar de su día. Esta última tarea hoy en día es una de las funciones principales que cubre una wedding planner, evitándole malos tragos y quitándole responsabilidades y quebraderos de cabeza a la madrina.



Códigos de vestimenta


Una de las preguntas más recurrentes es la medida del vestido, la madrina es la única invitada que a efectos protocolarios puede ir de largo siempre, ya sea una boda de mañana o de tarde. Esto irá en gustos y será ella misma quién determine cuales son sus preferencias, si quiere seguir la etiqueta general del evento o por el contrario usar su privilegio para diferenciarse del resto de invitadas.


Un dato protocolario reseñable es que si el novio lleva chaqué, la madrina deberá ir siempre con vestido largo.


También es importante reseñar, que el largo de las mangas en vestidos de estas características, suelen ser manga francesa o larga, así como también hay que cuidar los escotes. Una madrina ha de ir lo más elegante posible.


Los colores del vestido, dado que se situará cerca de los novios deben evitar asemejarse demasiado al blanco. Por ello se descartan los tonos crema, marfil y blancos rotos. Para una boda de día, lo recomendable son colores empolvados, es decir, los denominados tonos pastel. Mientras que por la noche se recomienda colores más vibrantes como el azul zafiro o verde esmeralda. Pero esto es solo una guía y dependerá también de la estación del año, ya que las tonalidades muy suaves apagan en el caso de no tener una tez morena. Por esto, en la elección debe primar que la madrina se sienta favorecida. Como consejo personal y para no quitar protagonismo a la novia, omitiría los rojos.


Fotografía de F2studio

La elección de tocado, sombrero/pamela o mantilla, se rige por el corte del vestido y la hora de la boda.

Si la madrina va de largo:

  • Boda de día: Mantilla.

  • Boda de tarde: Tocado

Si la madrina va de corto:

  • Boda de día: Pamela

  • Boda de tarde: Sombrero de ala corta.


La mantilla es uno de los complementos característicos de la madrina, si bien es verdad que se da más en unas comunidades autónomas que en otras, lo cierto es que es de las tradiciones que está volviendo con más fuerza (aunque nunca se ha ido del todo ) y, que más se está extendiendo a nivel nacional. Los colores de la mantilla son fundamentales y no hay que dejarlos al azar. El protocolo contempla que ha de ser negra para las madrinas casadas, mientras que las que no lo están deben optar por el color marfil, ¡nunca blanco! puesto que está reservado para la novia.


Es imprescindible que si no sabéis colocar bien la mantilla contéis con la ayuda de un profesional, por regla general el peluquero/estilista que os atienda el día de la boda, estará más que acostumbrado/a a ponerlas y os será de gran ayuda.


Otro de los complementos que también tiene su propio protocolo es el uso de guantes, ya que éste nos dice que por respeto, la madrina debe llevar los brazos completamente tapados. Nunca se llevan los dos puestos, lo ideal es ponerse el de la mano izquierda y, sujetar con ésta el bolso y el otro guante. De esta manera la mano derecha quedará libre para cogerse del brazo del novio.


Fotografía de Gustavo Pozo

Tanto el peinado como el maquillaje, no debe distar en exceso a lo que ya se sabe que favorece. Una boda no es el momento de arriesgar, sino de encontrarse a gusto con una misma. Lo que si hay que tener en cuenta, es que si se quiere llevar mantilla, es necesario un recogido o semirecogido en el que poder sujetar la peineta. Por otro lado, las joyas no deben sobrecargar en exceso el conjunto. En bodas de tarde-noche si se permite lucir joyas más grandes.


En cuanto al calzado, influye mucho la facilidad que tenga la persona de andar con tacón. Como todas sabemos estiliza muchísimo, pero también se pueden encontrar opciones en zapato plano, que siga dando ese aire sofisticado al estilismo sin restar comodidad.


Si aún os quedan preguntas en el tintero no dudéis en escribirme y os las resolveré encantada.


Laura Valle.

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