Victoria I de Inglaterra, soberana de Gran Bretaña e Irlanda y emperatriz de la India nació el 24 de mayo de 1819. Era hija del príncipe Eduardo, duque de Kent y de Strathearn, cuarto hijo del rey Jorge III. Tanto el duque como el rey murieron en 1820, dejando a Victoria bajo la supervisión de su madre, la princesa Victoria de Sajonia-Coburgo-Saalfeld, de nacionalidad alemana.


Como sucede con frecuencia con los grandes monarcas, ella no estaba destinada a ser reina, pues cuando nació apenas era la séptima en la línea de sucesión al trono. Pero la muerte de su padre y de varios tíos que no dejaron hijos legítimos la convirtieron en la heredera del rey Guillermo IV, y ascendió al trono con tan sólo dieciocho años.


Retrato de Coronación de la Reina Victoria. Óleo de George Hayter, 1838.

La reina debía casarse y su unión fue prevista desde muchos años antes y determinada por los intereses políticos de Inglaterra. El príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, alemán y primo de Victoria, fue el elegido. Era uno de los escasísimos hombres jóvenes que la adolescente soberana había tratado en su vida y sin duda el primero con el que se le permitió conversar a solas. Nada impidió que naciese en ella un sentimiento de auténtica veneración hacia aquel hombre no sólo apuesto, exquisito y atento, sino también dotado de una fina inteligencia política.


"Un ángel cuyo resplandor iluminará mi vida”. Fueron las apasionadas palabras de un joven príncipe enamorado, escritas a la reina con la que le acababan de pedir que se casara.


Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. Óleo de John Partridge, 1840.

La reina –que tenía mala relación con su madre y con el consejero de la misma, sir John Conroy, obsesionado con el poder– quería una boda "simple" y "comedida". Victoria le pidió ayuda al primer ministro, lord Melbourne, mentor y figura paterna de la reina -dado que su padre biológico había muerto cuando ella era niña-. Melbourne se las ingenió para coaccionar a la reina, que detestaba la ostentación, para que participase en parte de la pompa esperable en una boda real, como la de llegar a la ceremonia en una calesa dorada. Baird afirma que Victoria “se quejó: ‘¿Por qué todo es siempre tan incómodo para los reyes y las reinas?”. Ella hubiera preferido una ceremonia de boda más privada, expresando que le horrorizaba casarse ante una gran asamblea e insistiendo en que hubiera preferido una boda sencilla en una habitación privada del Palacio de Buckingham.



EL ESTILISMO NUPCIAL DE LA REINA. Un antes y un después.


Decidió llevar un vestido blanco, principalmente porque era el color perfecto para destacar el delicado encaje del mismo, pero este hecho se consideró inusual en ese momento. En aquella época, las mujeres llevaban vestidos brillantes y coloridos el día de su boda, aptos para reutilizarse en otras ocasiones importantes. Pero la reina decidió oponerse a la tendencia y optar por el blanco, que, contrariamente a la opinión popular, se veía en ese momento como un símbolo de la riqueza de una familia, no de la pureza. El color demostraba que la familia podía permitirse limpiar el vestido.


El vestido, y el cordón con el famoso estampado, fueron diseñados por William Dyce, director de lo que se conocía en ese momento como la Escuela de Diseño del Gobierno. Ahora es el Royal College of Art. El vestido de seda blanca fue confeccionado por una mujer llamada Mary Bettans.  Irónicamente, Victoria y su equipo de consejeros le dieron más importancia al simbolismo de los materiales del vestido de boda que al propio color: el raso de color blanco se tejió en Spitalfields, el centro histórico de la industria de la seda londinense, y el encaje tejido a mano de Honiton que se trabajó en el pueblo de Beer en Devon, se escogió para impulsar la industria de la puntilla y el encaje (aunque se dice que el patrón empleado para su vestido de boda fue destruido para que nadie pudiese copiarlo) . El vestido estaba adornado con azahar (un símbolo de fertilidad que, si consideramos que tuvo nueve hijos, funcionó bastante bien) y arrastraba una cola de más de cinco metros.

Reina Victoria, Óleo de Franz Xavier Winterhalter, 1847

La reina sabía que ella era la estrella de esa ceremonia e impuso una norma que también se convirtió en tradición “al pedir que nadie más llevase el color blanco al enlace”, excepto sus damas de honor.


No fue la primera persona de la realeza en casarse de blanco, pero ciertamente se aseguró de que no sería la última. El impacto que tuvo la reina Victoria hace 180 años al vestir de blanco, se convirtió casi en un mandamiento para cualquier boda tradicional. Es por ello que se la considera toda una influencia en el sector nupcial.


En vez de la corona que Alberto le obsequió como regalo de bodas, Victoria optó por una sencilla guirnalda de azahar y mirto. El pelo, con raya al medio, estaba recogido en dos moños bajos, uno en cada lado de la cabeza.  Lució pendientes de diamantes turcos y un broche de zafiro (regalo de Alberto) que completaban el conjunto.  Victoria calzaba slippers planos de raso blanco, que fueron realizados por Richard Gundry, el zapatero oficial de la reina desde 1824 hasta 1868.  



VICTORIA DESCRIBIÓ EL DÍA DE SU BODA EN SU FAMOSO DIARIO El 10 de febrero de 1840 escribió: "La última vez que dormí sola. Me levanté un poco antes de las 9:00 am. -bueno, y habiendo dormido bien- desayunamos a las 9:30 am. Mamá vino antes y me trajo un ramillete de flores naranjas. Mi más querido y amable Lehzen me dio un pequeño anillo. Escribí mi diario, y Lord M. me arregló el pelo y me puso la corona de flores anaranjadas. Vi a mi precioso Alberto por última vez como novio. A las 12:30 am. partí después de haberlo hecho mi querido Alberto. Llevaba un vestido de satén blanco, con un volante muy profundo de encaje Honiton, imitación de lo antiguo. Llevaba mi collar y pendientes de diamantes turcos y el precioso broche de zafiro de mi ángel. Mamá y la duquesa de Sutherland fueron conmigo en el carruaje; copio un relato de la prensa, que es bastante correcto, solo que ellos pusieron que lloré, y no derramé una lágrima en todo el tiempo, y algunas otras tonterías sobre Alberto que han dicho. Para volver a ir a St. James, nunca vi tanta gente como había en el parque, y me vitorearon con mucho entusiasmo. Cuando llegué a St. James, entré en el camerino donde estaban mis 12 jóvenes damas vestidas todas de blanco, con rosas blancas. Aquí esperé un poco hasta que el cortejo de mi querido Alberto se hubo trasladado a la Capilla. Luego fui con mis damas de honor al salón del Trono, donde se formó la comitiva; Lord Melbourne con su elegante abrigo nuevo, portando la Espada del Estado, y Lord Uxbridge y Lord Belfast a cada lado de él, caminaban inmediatamente delante de mí. La habitación de la reina Ana estaba llena de gente, colocada en asientos uno más alto que el otro, como también en la sala de guardias y junto a la escalera, todos muy felices; el séquito se veía hermosa bajando las escaleras. Parte del Color Court también estaba cubierto y lleno de gente que era muy civilizada. Cesó el toque de trompetas. Entré en la capilla y el órgano empezó a socar, lo que tuvo un efecto hermoso. En el Altar, a mi derecha, estaba mi precioso ángel; Mamá estaba a mi izquierda como también los duques de Sussex y Cambridge y la tía Augusta; y a la derecha de Alberto estaba la reina viuda, luego el tío Ernesto, Ernesto, la duquesa de Cambridge y la pequeña María, Jorge, Augusta y la princesa Sofía Matilda. Lord Melbourne estaba cerca de mí con la Espada del Estado. La ceremonia fue muy imponente, fina y sencilla, y creo que debería dejar una impresión eterna en todos los que se comprometen en el Altar a cumplir lo prometido. Mi querido Alberto repitió todo muy claramente. Me sentí muy feliz cuando me puso el anillo mi amado Alberto. Tan pronto como terminó el Servicio, el cortejo regresó como vino, con la excepción de que ahora yo iba del brazo de mi querido Alberto, "



ASÍ FUE LA BODA REAL


Victoria y Alberto se casaron en la Capilla Real del Palacio de St James a la 13,00 pm del lunes 10 de febrero de 1840. Westminster Abbey, que ahora asociamos con tales uniones, no se había utilizado para bodas reales durante bastante tiempo, y no se volvió a utilizar para otra hasta que la nieta de Victoria, la princesa Patricia, se casó allí en 1919. La Capilla Real volvió a ser el centro de atención más recientemente cuando el príncipe George fue bautizado allí en 2013.

Aunque no hay fotografías de la boda –todavía faltaba una década para que la fotografía estuviese lo bastante avanzada para cubrir eventos así–, la blanca elección de Victoria recorrió el mundo gracias a los periódicos de la época, las ilustraciones y grabados de la ceremonia, y los souvenirs del evento. Victoria posó para un retrato como regalo de primer aniversario para Alberto y 14 años después de aquel día, la reina Victoria y el príncipe Alberto recrearon la boda delante de la cámara de un fotógrafo.


El matrimonio de la reina Victoria el 10 de febrero de 1840. Óleo de Gregor Hayter.

Como su padre había fallecido, Victoria recorrió el pasillo acompañada por su tío favorito, el duque de Sussex, que hizo por tanto de padrino en la ceremonia y fue quién entregó a la novia a su futuro esposo. Lord Melbourne también jugó un papel muy importante en la ceremonia. El Primer Ministro llevó la Espada del Estado para las nupcias. Es una espada ancha que simboliza el poder y la autoridad del soberano, se guarda entre las Joyas de la Corona y se lleva en la apertura estatal del Parlamento aún a día de hoy.

Su cortejo estaba compuesto por doce damas de honor (como era de esperar, tuvo un mayor número de damas de honor que sus hijas en sus bodas, siendo ocho una elección recurrente) podemos verlas agrupadas en parejas en el gran cuadro de Sir George Hayter Las bodas de la reina Victoria, 10 de febrero de 1840, reunidas respetuosamente detrás de la reina sosteniendo su cola. Más tarde se registró una anécdota de la dificultad que habían experimentado las damas de honor cuando la Reina avanzó por el pasillo hacia el altar, debido a que la cola era demasiado corta y tuvieron que disimular el hecho caminando con mucho cuidado, para que no pisarse los vestidos.


Posteriormente cada una de las damas de honor recibió un broche en forma de águila, diseñados por el Príncipe Alberto y realizados por el joyero londinense Charles du Vé. La eina escribió sobre los broches como obsequios: "Les di a todas las portadoras de mi cola un broche con forma de una pequeña águila de turquesas". Quizás lo más interesante es que la reina Victoria había ayudado a "diseñar" los sencillos vestidos blancos de sus damas. Lo sabemos porque ella misma hizo un boceto preparatorio, que se conserva todavía hoy en la Colección Real. Quería que sus damas de honor lucieran sencillos vestidos de seda blanca y zapatos blancos. Llevaban adornos de rosas blancas en las faldas de tul, en el corpiño y en el pelo.


CURIOSIDADES

Aunque ya llevaba tres años de reinado antes de casarse, Victoria decidió darle más visibilidad a su condición de esposa que a la de monarca el día de su boda, entre el famoso voto de "obedecer" al marido y la elección voluntaria de no portar corona o símbolo regio alguno. En cambio los roles de género no fueron tan tradicionales durante el noviazgo: fue Victoria la que le pidió matrimonio a Alberto, -porque al ser reina no le quedaba más opción que proponerlo ella-.


El gusto de la reina al vestir a las damas de honor, no fue compartido universalmente. De hecho, algunos consideraron que "parecían niñas de pueblo", quizás un malentendido de la sencillez. Se dice que la tarta era circular, pesaba casi 150 kilos, medía unos tres metros de diámetro y estaba decorada con muñecos de la novia y el novio vestidos al estilo griego antiguo, con azahares y mirtos a juego con la guirnalda de Victoria. Y había más tartas para los invitados -lo que viene a ser la primera mesa de dulces que se conoce-.


Aunque Victoria había hecho el voto de obedecer a Alberto, la reina tomó inmediatamente las riendas de su matrimonio al negarse a tomar las dos semanas de vacaciones - Lo que conocemos hoy como Luna de Miel- que él quería. Le dijo que dos días ya eran muchos para que una reina desatendiese sus deberes reales. Así que los recién casados se relajaron de las emociones de la boda en el castillo de Windsor. Se dice que pasaron su tiempo leyendo, caminando, montando a caballo y organizando cenas, antes de regresar al Palacio de Buckingham el viernes 14 de febrero. Curiosamente, el gran cuadro de su boda realizado por Sir George Hayter, (expuesto anteriormente) no muestra a la reina luciendo su querido broche de zafiro y diamantes, una omisión que es difícil de explicar. -Hayter no completó el cuadro hasta 1842, por lo que debería haber tenido tiempo para comprobar este fallo-.

Durante los primeros 20 años de su matrimonio, Victoria cedería de manera informal parte de sus tareas reales a su marido, sobre todo en sus embarazos. El resto de su vida, la reina se identificó tanto con su papel de esposa que fue reciclando el vestido a lo largo de los años, amaba tanto su vestido de novia que solía usarlo una y otra vez de diferentes formas, especialmente el encaje y el velo, que llevó a los bautizos de sus hijos, en su retrato oficial del jubileo de diamante (debajo de la corona) y en la boda de su hijo Leopoldo.


Retrato del Jubileo de diamante de la reina Victoria, Óleo de Herman Herkomer.

También dice mucho el hecho de que, cuando Victoria preparó su funeral, quiso que la enterraran de blanco, sin símbolos de su poder, pero con su velo de novia cubriendo su rostro.

En definitiva, una mujer que no solo ha pasado a la historia por ser una de las soberanas que más tiempo ha reinado (después de Isabel II) - 63 años-, ni por darle su nombre a una época, si no que además, fue la mejor embajadora del vestido blanco, popularizándolo como color nupcial por excelencia.


Deseo que hayáis pasado un rato entretenido y os haya gustado.


Laura Valle.

Hoy os presento la nueva editorial ideada por Estrella Albendea Ruiz.


A las circunstancias actuales, derivadas de la pandemia que afectan a caterings, diseñadores y pequeñas y medianas empresas, hay que sumar la cancelación de numerosos eventos, que no hacen más que tener en vilo a numerosas firmas, especialmente las de invitadas. Recién llegados y grandes nombres del momento han apostado por el reciclaje de colecciones o las propuestas cápsula, más pequeñas y prácticas, pero igual de atractivas.


Esta es la historia en la que se han inspirado a la hora de crear la ambientación:


"A Ana, Sofía y Alberta les gusta arreglarse junto al río. Cuando sus madres salen a comprar el pan, ellas se escapan con sus vestidos favoritos en una mano y un buen aperitivo en la otra. Se reúnen en ese escondite al que acuden desde niñas y bañan los pies en la ribera del arroyo mientras degustan el vino de la casa, ese que la taberna de Adelino sirve a locales y foráneos y ese que les reserva a ellas a cambio de que hagan de niñeras de sus pequeñas.


Con un poco de la comida de siempre, algo de maquillaje y mucho aire limpio, pasan las horas hasta que escogen el estilismo para la noche. Aquel que vestirán a la vuelta, cuando empiecen las fiestas de otoño en el pueblo. Y lleguen, eso siempre, en el momento oportuno"


Rivera es una producción que mezcla el bucolismo con la elegancia, es la pura esencia campestre unida a la clase de una mujer hecha a sí misma. Una simbiosis perfecta que, junto a las marcas españolas que han colaborado en ella y las personas que la han trabajado, obtiene como resultado esta maravilla que os muestro a continuación.



Alenia


Una marca joven y 100% española, fundada en 2018. Pensada para la mujer actual e inspirada en las tendencias internacionales. Sus principios fundamentales son: calidad, elegancia y feminidad. Han conseguido crear un producto de extraordinario de la mano de los mejores patronistas del país. 


De su Colección Carmen, dos opciones con las que serás el centro de atención de todas las miradas en las bodas, bautizos y comuniones.


Los looks están acompañados por Joyas de Acantha y Zapatos de Fígara..


Conjunto Sofia: La mezcla de rosas y rojos hace de este maravilloso estampado único. Diseñado artesanalmente, este conjunto de dos piezas de falda y blusa completará cualquier look de invitada de forma elegante y versátil.


El corte asimétrico de la falda y los volantes la hacen especial y única. La blusa cruzada,es cómoda y elegante.


Conjunto Elena: es sinónimo de sofisticación. El top y la falda midi están confeccionados en el mismo estampado, componiendo un look único que te hará destacar en cualquier boda o evento al que asistas.


La falda midi con abertura en la parte trasera te hará sentir segura de ti misma y elegante. El top cuello halter con pliegues delanteros y traseros que lo complementan hará que tus hombros se vean más definidos y tu figura más estilizada.




Bruna


La marca de moda española enfocada en vestir a la mujer para eventos especiales, pero a la vez buscando la versatilidad de las prendas, para que simplemente cambiando los complementos del look se puedan lucir en nuestro día a día, con un estilo muy femenino, elegante y chic.


De su Colección Ipanema estos tres looks sencillos y sofisticados os van a enamorar.

Los estilismos se complementan de Joyas de Acantha, Bolsos de Mon Ame Bleue y Zapatos de Fígara.


Vestido Zulay Rojo: de largo midi confeccionado en satén tacto melocotón. Con escote en la espalda drapeado, y abertura lateral en la falda muy sexy y favorecedora. Manga francesa y cinturón confeccionado en el mismo tejido.


Vestido Suri Amarillo Curry: realizado en tejido tipo bambula muy veraniego. Escote cruzado, manga japonesa y abertura en delantero. Incluye un vestido lencero para utilizarlo como interior, del mismo tono, para poder lucirlo con mayor comodidad.


Vestido Daniela Naranja Papaya: de largo cocktail, con escote de un tirante asimétrico que cruza la espalda. Cuerpo con diseño de pinzas asimétricas en la cadera y abertura en un lateral.



By Handel


Es una marca dedicada a todas las invitadas que quieren ir perfectas. Con colecciones que crean una atmósfera ideal, gracias a la utilización de tejido nobles que se adaptan completamente a todos sus diseños. Tomando siempre de referencia las últimas tendencias pero dándoles su toque personal para que sus clientas se sientan auténticas y muy femeninas.


De su New Colletion los vestidos son a cada cual más especial. ¡No te los vas a querer quitar!

Llevan complementos para el pelo de Fiona Bow, Joyas de Acantha y Zapatos de Fígara.


Vestido Samoa Negro: Elegante vestido bicolor, con falda lápiz en tejido de neopreno blanco, perfectamente ajustable y adornada con botones de estilo vintage en oro y negro. La camisa con escote de pico está confeccionada en organza de seda 100% con mangas de tipo Jamón que le aportan volumen y sofisticación. De largo midi por debajo de la rodilla, es ideal para cualquier evento.


Vestido Yemén Buganvilla: de corte recto está confeccionado en crep de alta calidad y lleva una manga larga que la aporta asimetría. Una de sus señas de identidad es el adorno tableado que lleva en el hombro confeccionado en organza 100% seda del mismo color y que lo dota de un volumen de los más glamuroso. De largo midi es un look perfecto.


Vestido Pitt Marino: sofisticado look de fiesta bicolor, confeccionado en punto de seda de alta calidad. De corte asimétrico, la falda drapeada hacia un lado se combina con una pañoleta que cae en forma de cascada y le aporta movimiento al andar. Lleva escote de pico en pecho y espalda con una manga retorcida, aportándole un toque de lo más sexy.



Cho Atelier


Firma especializada en la creación de prendas para ocasiones especiales, que se diferencia por sus atemporales y elegantes diseños, así como, por una cuidada confección realizada en su propio taller de Sevilla.


Sus diseños femeninos, están pensados para una mujer elegante y exigente, que le gusta ir guapa sin perder su sello personal. Las colecciones de Cho Atelier son extremadamente limitadas en cantidad. Están realizadas desde la vocación por hacer las cosas bien hechas, repensadas, sin prisas y cuidadas hasta el último detalle, en un proceso manual y perfeccionista.


En la editorial nos muestra un pequeño adelanto de su nueva mini colección de blusas y vestidos.



Llevan complementos para el pelo de Fiona Bow, Joyas de Acantha y Zapatos de Fígara.




Lambie


Marca de moda española inspirada en la personalidad y feminidad de la mujer en todas sus facetas. productos atemporales y originales, hechos a mano y destinados a realzar la figura femenina cuidando cada detalle y convirtiéndola así en exclusiva y elegante. Sus modelos están inspirados en las raíces andaluzas e inglesas de su fundadora.


La firma se caracteriza por la originalidad de diseño y posibilidades de combinación, exclusividad y calidad de sus prendas. Lambie quiere romper los patrones de moda establecidos aportando la personalidad de una mujer segura de sí misma con estilo e inspiración propia, pero sin olvidar la sencillez.


En la producción nos muestra un pequeño avance de su nueva colección que está apunto de salir al mercado.


Los trajes son acompañados de Complementos para el pelo de Fiona Bow, Joyas de Acantha, Bolso de Mon Ame Bleue y Zapatos de Fígara



El equipo:

- Fotografía: @historiasqueempiezanconunsi

- MUA: @marietanogueras

- Modelos: @carmen.mj @patriciaguijarro_ @inesgarciaruiz

- Realización, idea creativa y estilismo: @estrella.albendea

Firmas:

- Joyas: @acanthajoyas

- Zapatos corales, negros y de rafia: @figara_shoes

- Accesorios para el pelo: @fiona_bow

- Vestidos rosa estampado, rojo estampado y blanco con morado y verde: @aleniabrand - Vestido blanco roto con detalles rosas y celeste y blusa floral: @choatelier

- Trajes de chaqueta: @lambiecollection

- Bolsos: @monamebleue_atelier

- Vestidos lisos rojo, amarillo y naranja: @brunacoleccion

- Vestidos rosa fucsia, bicolor blanco y negro y bicolor verde y azul: @byhandel


De corazón espero que os inspire.

Laura Valle.


Qué mejor para cerrar el mes que una producción de Sara Varas Comunicación y un elenco de proveedores maravillosos llamada The September Issue. En la entrada anterior hablamos de las tendencias para este 2021 para novias y, si algo está claro, es que el estilo boho chic viene pisando muy fuerte. Por ello, quiero mostraros tres opciones de vestidos diferentes entre sí, pero muy tendencia. Además os cuento cuáles son los tips para ser la invitada perfecta, con otros tres looks que estoy segura que os van a encantar.


Novia con vestido de tul plumeti y mangas abullonadas.


Un estilismo que aúna delicadeza, y moda. Diseño de escote fantasía y mangas abullonadas, con espalda descubierta y cuadrada, todo ello, en tul plumeti y encajes, a juego con el rompedor velo encajado en el moño y, con una pequeña caída en lazos. El cuerpo cubierto de encajes y la falda del vestido de un tejido fluido y forma evasé contando con una discreta cola.


Complementos granates y ramo en los mismos tonos, en el que predominan los frutos del bosque. Maquillaje en marrones, enfatizando los labios con un toque de color.

Créditos: Fotografía: @martagtarrio Vídeo: @shotbyibm Muah: @finirico_mkp Vestido y velo: @ernesto_terron Joyas: @acus_complementos Deco floral y ramo: @ferini.es Ayudante de producción: @celiaconde_ Finca: @fincamonteviejo Modelo: @blancaescassi Idea creativa y estilismo: @saravarascomunicacion



Invitada de volantes y lunares.


Este look de vestido corto y recto, sin escote, con cuerpo fruncido en cuello y cintura, y media manga, en tono salmón y de topos negros. Consigue toda su originalidad con el juego que le aportan los volantes que salen a lo largo de las mangas, ligeramente abullonadas en su parte superior y, gracias al peplum asimétrico de cintura a cadera que le aporta volumen y movimiento.


Coleta reintentada y un maquillaje en tonos nude muy luminoso. Complementos negros clásicos y atemporales que denotan sofisticación.


Crédito; Fotos: @martagtarrio Muah: @finirico_mkp Joyas: @acus_complementos Vestido: @mattuicollection Bolso: @cfernandezcomplementos Modelo: @blancaescassi Espacio: @fincamonteviejo Ayudante de producción: @celiaconde_ Idea creativa y estilismo: @saravarascomunicacion



Novia con vestido de encaje azul.


Pocas son las novias que se atreven a llevar vestidos con color y más de una debería replanteárselo.


Con una silueta muy desenfadada, que nos recuerda a los años 20 por su talle bajo. Este diseño confeccionado en tejido de encaje con media manga y escote redondo cerrado, cuenta con transparencias en mangas y espalda y, un cuerpo en un sutil tono azul. Botonadura en toda la espalda enmarcada con ribetes del color protagonista y una reducida cola acabada en pico.


Los pendientes en media luna, maquillaje natural y coleta atada por tramos respetando los detalles de color azul que se sigue en todo el look. Ramo en tonos verdes elaborado a base de eucalipto y olivo.


Créditos: Vídeo: @shotbyibm Foto: @martagtarrio Vestido: @carmenlopezdeharo Joyas: @acus_complementos Ramo: @ferini.es Muah: @finirico_mkp Modelo: @blancaescassi Ayudante de producción: @celiaconde_ Finca: @fincamonteviejo Idea creativa y estilismo: @saravarascomunicacion



Invitadas de traje jacquard


Sin duda mi favorito. Este precioso traje compuesto por pantalón palazzo de tiro alto y cuerpo cruzado con escote a pico y mangas abullonadas con puños altos, en tejido jacquard, acaparará todas las miradas. Incluye cinturón del mismo tejido con hebilla de Carey para ajustar la parte superior del conjunto a la cintura.


Con complementos en color caña natural, y joyas en oro. Maquillaje sutil y coleta elaborada.

Recordaros que por protocolo la pamela y demás tocados, son utilizados en exclusiva para las bodas de día.


Créditos: Foto: @martagtarrio Vídeo: @shotbyibm Traje: @mattuicollection Pamela y cartera: @cfernandezcomplementos Muah: @finirico_mkp Joyas: @acus_complementos Deco floral: @ferini.es Modelo: @blancaescassi Finca: @fincamonteviejo Ayudante de producción: @celiaconde_ Idea creativa y estilismo: @saravarascomunicacion



Novia con vestido en dos piezas. Romántica y con sutiles adornos de color.


Crop top en guipur con escote cerrado a la caja, acabado con una delicadísima puntilla de plumeti con forma ondulada que le aporta mucha sofisticación tanto al cuello, como a la parte inferior del top. Cuenta con una botonadura central que juega con la sensación de reinventar la esencia de un cárdigan, con botones entretelados en terciopelo beige. Las mangas forma pequeños volantes en su terminación y están rematadas con ribetes del mismo material y color que los botones, enmarcando los puños. Falda semi abierta y de tul, comparte el detalle de color, con el mismo lazo del ribete, esta vez, a modo de cinturón que se deja caer sutilmente tras atarse en la espalda.


Es muy importante saber jugar con los complementos para realzar el estilismo, en este caso se ha optado por un ramo de inspiración puramente campestre que le imprime frescura y juventud, junto a unos pendientes grandes que adornan sin recargar en exceso.


El maquillaje tan natural y el semirecogido sencillo pero muy elegante hacen que todo tenga coherencia y funcione a la perfección.


Créditos: Foto: @martagtarrio Vídeo: @shotbyibm Vestido: @angelesserranoaltacostura

Joyas: @acus_complementos Deco floral y ramo: @ferini.es Ayudante de producción: @celiaconde_ Muah: @finirico_mkp Modelo: @blancaescassi Finca: @fincamonteviejo Idea creativa y estilismo: @saravarascomunicacion



Invitada de contrastes: malva y rojo.

Para las amantes de los vestidos sencillos pero con un toque diferenciador, este vestido de corte recto mangas fruncidas y abullonadas gracias a la utilización de hombreras y cuello perkins. Atrevido en su estampado floral y contraste de colores que mezclan tonos morados, azules y rojos. un look elegantísimo con el que triunfar está asegurado.


Con complementos en rojo, el pelo recogido en coleta baja y desenfadada. y maquillaje en tonos tierra y labios color burgundy.


Créditos: Fotografía: @martagtarrio Muah: @finirico_mkp Modelo: @blancaescassi Vestido: @mattuicollection Joyas: @acus_complementos Espacio @fincamonteviejo Ayudante de producción: @celiaconde_ Idea creativa y estilismo: @saravarascomunicacion



Espero que os hayan gustado tanto como a mi! Enhorabuena equipo.


Nos leemos el próximo miércoles,

Laura Valle.

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