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Cuando soñamos con bodas siempre lo hacemos a lo grande y de forma multitudinaria, pero la situación que vivimos actualmente nos ha hecho replantearnos esta cuestión. Muchas parejas han tenido que aplazar su gran día, en ocasiones varias veces y por ello, sabiendo esta difícil situación y el bajón en los ánimos de los novios que esto ha supuesto, debemos plantear soluciones para aquellos que quieran dar el paso.


Tener un plan B siempre ha sido indispensable (palabra de wedding planner), pero no siempre ha sido considerado por todos, en cambio ahora, se ha hecho más que necesario para combatir las restricciones y los cambios que se generan a diario.

Hoy quiero contaros muchas de las razones por las que decantarse por bodas pequeñas puede ser más que un acierto:


La salud hoy en día es lo más importante, tenemos que tener en cuenta que el Covid es una enfermedad contagiosa y por tanto, extremar precauciones y reducir el número de invitados al máximo, va a ser crucial para disfrutar de un día inolvidable de la forma más distendida y segura posible.


Es un día en el que por encima de todo se ensalza el amor. Por ello, priorizar el sacramento del matrimonio en el caso de los católicos, es fundamental y es algo que parece que se está olvidando o a lo que no se le está prestando la atención que merece. En la ceremonia religiosa os podrán acompañar más personas, en función del espacio que cada iglesia disponga para cumplir con el aforo permitido, este puede ser un momento especial en el que sentir el calor de aquellos que no van a poder estar posteriormente en la celebración, y la manera que tienen vuestros allegados de sentirse parte de vuestro compromiso.


Fotografía de @plata.forma_

Las celebraciones pueden hacerse en localizaciones muy especiales, que debido a la capacidad mínima de invitados que pueden albergar, son inviables para bodas más grandes. Buscar ese emplazamiento con el que siempre habéis soñado: un palacete, un hotel pequeño con vistas de ensueño, una casona familiar, un barco... pensad que sería lo ideal para vosotros.


Puede ser una oportunidad para alargar la boda más de un día, compartir un fin de semana en familia, mimaros compartiendo tratamientos de belleza para poneros apunto, disfrutar de comidas y sobre mesas bonitas, realizar ese hobby que compartís (cantar juntos, bailar, montar a caballo, jugar a juegos de mesa...) Potenciar los talentos de los que disponéis y todo lo que os ofrezca el espacio que habéis elegido.


Como anfitriones podréis dedicar más tiempo a cada invitado, hacerles ver y sentir que son indispensables para vosotros. Se respirará un ambiente muy íntimo y eso os ayudará a generar recuerdos preciosos con los vuestros, tener charlas más largas, compartir confidencias... esto en una boda más grande es mucho más complicado ¡Aprovechadlo!


Fotografía de @dariomartinezr

Rodearos de los profesionales que más os gusten, retroalimentaros de su calidad y buen hacer. Los proveedores entienden la situación por la que estáis pasando y van a poner todo de su parte, para ayudaros a superar vuestras expectativas. Si veis que la situación os ha dejado un poco frustrados o no sabéis como reconducir vuestros planes, os recomiendo contar con una wedding planner, ya que saben mejor que nadie, qué hacer en cada caso y os orientarán en todo lo que necesitéis, dándoos diferentes alternativas en las que quizás ni siquiera habíais caído.


Podréis sacar un mayor rendimiento a vuestro presupuesto, destinando una cantidad mayor en cada una de las partidas y consiguiendo aún así en la mayoría de los casos (todo depende de lo grande en lo que soñéis) reducir en gran medida los costes.


Darle a vuestros seres queridos el mejor banquete posible, con un menú variado de alta calidad gastronómica, ideado por un chef con estrella Michelín o deleitarles con diversas especialidades culinarias de todo el mundo. Maridar vuestros platos con vinos de categoría o con cervezas especiales, en función de vuestros gustos. Además, os será mucho más fácil poner atención en aquellos que tengan alguna intolerancia alimentaria o precisen de dietas especiales.


Fotografía de @minnafotografia

Darles mayor importancia a los detalles del evento, desde las invitaciones que podréis entregar en mano o introducir cartas personalizadas en aquellas de quienes no podréis invitar en persona ¡Seguro que les emociona!, hasta pensar en el regalo que recibirá cada invitado, de forma que les sorprenda y se adecue a cada edad.


Potenciar la decoración para conseguir un efecto ¡wow!, abundancia de flores o iluminación, ensalzando los diferentes espacios que vayáis a utilizar. ¡Las fotos de inspiración nunca estuvieron más cerca de ser una realidad!


Contar con música en directo de diferentes estilos que os gusten, para darle ese aire festivo que no puede faltar. No os olvidéis de todos los momentos clave: el primer baile, regalarle vuestro ramo a esa persona, sorprender y que os sorprendan. El número de invitados no afecta a la estructura de la celebración ¡Qué eso no os asuste en absoluto! Siempre habrá tiempo de montar un fiestón más adelante, pero os prometo que lo que viviréis en esa boda íntima, será tanto o más especial de como anteriormente lo soñasteis.


Y no os olvidéis de vosotros, los verdaderos protagonistas ¡¡Disfrutad de todo y sonreír tanto que os duela!! lo importante es que crecéis como pareja y a partir de ese día os convertís en familia.


Fotografía de @historiasqueempiezanconunsi

Sea cual sea vuestra decisión, pensad que si es la vuestra será siempre la correcta. Haced lo que os dicte el corazón en cada momento ¡Él es el que manda!


Laura Valle.

Muchas son las mujeres que sueñan con su vestido de novia desde pequeñas, otras empiezan a hacerlo en una edad más adulta, pero hay quienes no lo hacen y cuando llega el momento, simplemente se dejan llevar. Este fue el caso de Isabel. Una joven de 30 años que dio el sí quiero en la madrileña Iglesia de Santa Bárbara, el pasado 10 de octubre de 2020.


Los preparativos de una boda siempre suelen generar un estrés extra en las novias. Muchas veces las tareas se acumulan debido a la falsa creencia de que el día está lejos. Esto juega muy malas pasadas, ya que te relajas y a la hora de la verdad, te ves con miles de cosas pendientes y los meses se te echan encima. Pueden surgir nuevos problemas que mermen tu tiempo y tu capacidad de actuación. Isabel supo ver esto "Me gusta planificar todo con tiempo, pensando en todo lo que pueda pasar". Lo que está claro es que cuando empezó a gestionar su día, no tenía entre sus planes una pandemia mundial, pero gracias a su carácter tranquilo y su capacidad de organización, todo fue un gran éxito.


"Pienso todo con la cabeza, pero me dejo guiar por el corazón cuando debo".


Si le pregunto sobre qué es lo que quería reflejar con su estilismo, ella me cuenta que no tenía ninguna idea concreta, simplemente quería ser ella misma, "tenía claro que quería ir de novia y no con un vestido blanco."

Lo que sí sabía era quién iba a diseñar su vestido. El elegido fue el gran Lorenzo Caprile, sus antecedentes familiares en su atelier fueron los motivos de peso de su rotunda decisión "le hizo un traje tan especial y con tanto cariño a mi hermana, que no lo dudé ni un segundo". Guarda un grato recuerdo de sus visitas a la casa del modisto y elogia su cariñosa forma de ser recalcando su cercanía "estar con Lorenzo es como un sueño, te trata como si fueras familia y eso no lo hace nadie".


Lo que me cautivó es lo bonita que es la historia que guarda la inspiración de este vestido de novia. Al no llevar ninguna idea establecida en la cabeza, más que la de sentirse como una auténtica novia. Isabel, se dejó llevar por completo y depositó toda su confianza en Caprile. "Cuando entré en el taller Lorenzo me dijo que me imaginaba así de novia, una tipo Grace Kelly, y cuando me hizo el boceto me enamoré."



No es ningún secreto la admiración que Lorenzo Caprile siente por Grace Kelly, ya que han sido varias las veces que la ha tomado como inspiración, a la hora de confeccionar vestidos que le han catapultado en su carrera. Sin ir más lejos, el archiconocido vestido rojo que le hizo a la ahora Reina Letizia para su presentación en sociedad en la boda del Príncipe Federico de Dinamarca y Mary Donaldson, que tuvo lugar el 14 de mayo de 2004, pocos días antes de su enlace con el entonces Príncipe de Asturias, inspirado en un vestido que formó parte del vestuario que Grace Kelly lució en la película «Crimen perfecto».


Debe ser todo un halago que un grande de la moda te imagine vestida como la novia que revolucionó el mundo nupcial. ya que el vestido de boda de la actriz estadounidense Grace Kelly, cuando se convirtió en esposa del príncipe Raniero III de Mónaco el 19 de abril de 1956, es citado como uno de los más elegantes y recordados de todos los tiempos, y uno de los más famosos del siglo XX.​



El vestido, está confeccionado en su cuerpo y falda por un mikado de seda, que le aporta sobriedad y sofisticación, superpuesto en la parte superior por un delicado encaje que le dota de mangas y escote fantasía cerrado a la caja, con una bonita hilera de botones en la espalda. A la altura de la cintura, un elaborado drapeado simula un fajín para hacer la transición a la falda del mismo tejido, con volumen y larga cola.


Nuestro maestro de la costura da un consejo importantísimo a las novias: «No os disfracéis. No es el momento para ser la más original ni la más moderna. Es un día para estar guapa. Como lo estuvieron Grace Kelly y Máxima de Holanda». Dejando patente que para él, es una de las novias referentes por excelencia.

Como complementos para su estilismo Isabel optó por una joya familiar, los pendientes que llevó su madre en su boda y que posteriormente también ha llevado su hermana en su enlace, unas perlas que ya se han convertido en una bonita tradición nupcial para las mujeres de la familia. Además, también tomó prestados los zapatos que esta última utilizó para dar el ¡Si quier0!, unos Scandal en rosa palo, para hacer lo propio en su gran día.



El broche final lo dio con el tocado, algo que no pensó en incluir hasta el último momento.

"Pensé que me faltaba algo, y menudo acierto". Una diadema muy especial realizada por Sombreros Conchitta, donde fue recomendada por Lorenzo. Allí también se dejó llevar "me eligieron el tocado con muchísimo cariño y se encargaron personalmente de recoger la tela en Caprile para que fuese la misma... una maravilla!". De ahí la importancia de rodearse desde el principio de grandes profesionales en los que poder creer a ciegas, que se ajusten a tu estilo personal para que te aconsejen desde su experiencia y te hagan más fácil la toma de decisiones importantes, además de acompañarte en el camino.



Algo que me gusta preguntar a las novias es si a posteriori hubiesen hecho otra elección de vestido o cambiado algo de sus complementos. Considero que es fundamental conocer la experiencia de las recién casadas, para que las futuras, tengan un punto de vista real que tomar como consejo en el proceso de pensar y crear su propio estilismo. "La verdad es que no" - Me contesto.



El maquillaje corrió a cargo de Kike Crespo, sutil y en tonos tierra enmarcando sobre todo su mirada. El moño bailarina tan tendencia fue obra del equipo de Aveda Madrid.


Las espectaculares fotografías fueron captadas por Dos más en la mesa, recientemente reconocidos por la prestigiosa revista Harper´s Bazaar como unos de los mejores fotógrafos del mundo. ¡Y no es para menos!


En definitiva, una novia que lo tenía todo para brillar y así lo hizo. Espero que os haga soñar y ver que el pasado siempre vuelve, se reinventa y sigue siendo igual de maravilloso y, que la situación actual no es impedimento para lucir espectacular si se quiere dar el paso.


Isabel, gracias por confiarme tu historia.


Laura Valle.













Con la filosofía de "Haz de tu vida un sueño y de tu sueño una realidad" -una de las frases de mi gran libro de cabera, El Principito- cierra su cuidado packaging, cuando envía sus batas a las novias que apuestan por ella para su gran día. Toda una declaración de intenciones, que ha sabido llevar a cabo.


La diseñadora, jerezana de 32 años no empezó su andadura profesional en la industria. Estudió pedagogía en la Universidad de Sevilla y ella me cuenta que "desde siempre he estado muy ligada al mundo de la moda y el diseño, pero en esos momentos, fue más como un hobby. A mis padres no les gustaba la idea de que me decantara por este sector" lo que no impidió que empezase a formarse en el mismo. "Me apuntaron a unas clases de corte y confección que teníamos al lado de casa, al igual que años posteriores, estuve en clases de dibujo, para desarrollar un poco más el lado creativo, y mejorar las técnicas". 


No fue hasta hace 3 años cuando se dio cuenta de que su vida necesitaba un giro de 360 grados y, se convirtió en patronista industrial para dedicarse a lo que verdaderamente le apasiona. "Los estudios de diseño no podía compatibilizarlos con el trabajo, por lo que quise aprender una buena base y nuevas técnicas. Al final debía saber plasmar los diseños que yo tenía en mi cabeza, y con esta formación puedo desarrollar todo esto. Hoy en día sigo con formaciones online, para seguir avanzando".



Lleva muy poquito tiempo en el sector, y por ello, ha montado su taller en casa, algo que tiene en mente que cambie cuando pase la situación actual que estamos viviendo, con la ilusión de la apertura de su primer local.

Cuando la pregunto el por qué de su elección por el mundo nupcial y no por cualquier otro, y sobre todo por su particular elección de hacer batas, Soraya me responde: "Siempre he sido una amante de las bodas, del amor, de las novias, de ese momento, de compartir; y la idea vino a raíz de innumerables bodas de amigas, y primas, el regalarles algo especial y único para ese día, pero al final mi trabajo me tenía muy absorbida, y no tenía tiempo para poder realizarlas, hasta que llegó el confinamiento."


"Soy de las que le apasiona ir a tiendas de telas, mercadillos, y voy comprando todo aquello que veo". Sus diseños están repletos de puntillas, encajes y tejidos especiales.


Fue una de sus mejores amigas, María Jesús (para ella Mj) que se dedica a realizar papelería para bodas y eventos (@lajauladibujada), la que hizo que diera el salto y se lanzara, aprovechando que ahora tenía todo el tiempo que no había tenido antes para crear, en este encierro involuntario, confeccionando en esos meses muchas de las ideas que tenía en mente y empezando así a cumplir, el que siempre ha sido su sueño. "No me esperaba una aceptación como la que estoy recibiendo y estoy super agradecida, porque a pesar de no ser un año bueno para las bodas, hay muchas que sí se han celebrado, y estoy agradecidísima a cada una de las novias que han apostado por mi".



Trabaja a raíz de una escala de medidas, que va adaptando en función de las necesidades de cada clienta. Admite que le encanta innovar y siempre está creando cosas nuevas. "Ahora mismo me encuentro haciendo una colección cápsula para invierno, y sino voy mal, a principios o mediados de noviembre quiero sacarlas, aunque como se ve en mi perfil, voy subiendo mi trabajo poco a poco, porque me resulta inevitable no publicar lo que hago, ya que me enamoro de ciertas partes de las batas".


Tiene diseños que va sacando para que sirvan de inspiración y muestra de su trabajo y que además pueden adquirirse de igual modo, pero me confiesa que su idea es "hacer creaciones nuevas con cada novia. Me gusta mezclar diferentes piezas, tejidos, mangas, cortes, y compartir ideas con ellas, porque al final mi intención es que estén cómodas y guapas desde el comienzo del día."


Se contacta con ella de forma sencilla, vía Instagram (@sorayacabraldesing), por mensaje directo Soraya facilita su teléfono para poder entablar una conversación más fluida, casi siempre por whatsapp, para que cada clienta le cuente su idea concreta de lo que quiere, la inspiración de la boda, los tejidos que le gustan, le mandan fotos o ideas y ella resuelve dudas, aconseja, etc. La finalidad es compartir y conocer mejor a cada novia. Con todo ello elabora un boceto y después de que le den el visto bueno, realiza el presupuesto y se llega a un acuerdo. Para confirmar la realización de la prenda se debe pagar un 50% de anticipo, y el 50% restante el día de la recogida. Para los envío que hace por correo, manda fotos de la bata finalizada y antes de enviarlo, el pago debe estar realizado.



Lo ideal es que las novias que estén interesadas en tener uno de sus fabulosos diseños a medida la escriban con un amplio margen de tiempo antes de la boda, para que pueda gestionarse bien, aún que con dos meses de antelación puede realizarlas sin problema y organizarlo todo. El periodo de confección es de entre 1-2 semanas, dependiendo de la complejidad del trabajo a realizar.

A la pregunta sobre sus tejidos favoritos me comenta "me encanta mezclar tejidos, e ir probando nuevos. Me gustan mucho la organza, las mallas de tules con bordados, la piel de ángel, y ahora estoy con unos que son ideales para esas novias de invierno. Tejidos más gruesos, que pesan más para esas super mangas. Al final, muchas veces, al ver un tejido, veo la prenda y debo comprarlo".


Tiene muchos referentes en del sector, pero cuando se trata de inspiración lo tiene claro, "sigo a miles de diseñadores, adoro el comienzo de Balenciaga, las líneas de Caprile, Sara Lage, Helena Mareque, Santo costura, etc; pero lo que me inspira al final es el momento de mi vida en el que me encuentro, soy una apasionada de las emociones, y más en estos tiempos que corren. Cada prenda que hago, es un momento puntual , un sentimiento, un pensamiento, y es como una mezcla de todo aquello lo que me hace diseñar. Se deja fluir y esa es una de sus grandes virtudes como diseñadora, se adapta a las circunstancias y por ello, está llegando de una manera tan especial al público, ya que se muestra tal y como es al expresarse a través de cada una de sus creaciones y eso ayuda a conectar.

Si le pregunto por retos y futuros proyectos me lanza esta exclusiva "lo que quiero es empezar a confeccionar vestidos para novias diferentes, tengo un par de ellos en la cabeza, que me encantaría llevarlos a cabo más adelante. Las nuevas novias están optando por bodas más sencillas, vestidos más sueltos, ligeros, más "casuales" y distintos a los demás; pero está aún por ver". Y no es de extrañar, ya que cada una de sus batas bridal no tienen nada que envidiarle a un vestido nupcial. Se salen por completo de lo convencional, no tienen nada que ver con cualquier bata lencera que se pueda encontrar en el mercado, la diseñadora jerezana va más allá.



Su baremo de precios varía, en función del diseño, por ello cada bata tiene un precio en particular. "Al final también depende de los largos de las prendas, de las tallas, de los tejidos utilizados y de la mano de obra de cada una de ellas."  Rondan desde los 180€ a lo que convenga en función de los baremos antes mencionados. Su último diseño está valorado en 315 €.


Para que no haya ningún problema en el taller se toman medidas muy estrictas para hacer frente al Covid-19, que van desde la higienización de las prendas antes y después de su uso, hasta la utilización de mascarillas, geles, y la desinfección de las zonas y materiales de trabajo. Todo ello, para garantizar la máxima seguridad.

En definitiva, lo que convierte a Soraya en una gran promesa, es la calidad de su trabajo, su carácter, tan del sur, natural y amigable, su afán de superación, de luchar por lo que cree y sabe hacer, y su maravillosa creatividad. No hay nada más bonito que apostar por los sueños y ella ya ha conseguido poner en marcha el suyo.


Querida te auguro un futuro brillante. Yo ya sueño con el día en el que mi bata ideal salga de tu taller y hagas magia con tus manos.


Estoy convencida de que os habéis enamorado de su trabajo tanto como yo.

Tenéis mucho más que ver en su perfil (@sorayacabraldesing)


Fotografías de @historiasqueempiezanconunsi y otras propias de @sorayacabraldesing.


Os deseo una feliz noche.

Laura Valle.


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